Mobiliario universitario y para aulas

El mobiliario universitario tiene que resistir a quien lo usa cada día: generaciones de estudiantes, jornadas largas y aulas que cambian de configuración de un curso a otro. La pieza adecuada es la que sigue funcionando bien después de miles de usos, sin que nadie la cuide como propia, y que admite cambiar un tablero o un asiento sin retirar el puesto.

Aquí reunimos pupitres, sillas con pala y sistemas en viga para aulas planas, en curva o escalonadas, como el sistema E5000 de Lamm y Omnia Evolution de Ares Line. Para colegios y centros de formación, las alturas de mesa y silla se eligen por tallas según la norma EN 1729-1, que asigna a cada talla un código de color; la EN 1729-2 añade los requisitos de seguridad y estabilidad.

En las aulas de formación de empresa, donde la sala se reorganiza a menudo, las piezas móviles de la sección de mobiliario para espacios colaborativos completan el proyecto.

Marcas
Diseñador

Preguntas Frecuentes

¿Cómo se eligen las tallas de mesa y silla para un colegio?

Con la norma EN 1729-1, que define siete tallas de mesa y silla en función de la estatura de los alumnos y asigna a cada una un código de color, para que en el aula se reconozca a simple vista qué silla va con qué mesa. En un colegio conviven varias edades, así que lo habitual es pedir un reparto de tallas por curso en lugar de un modelo único. En la universidad y en la formación de adultos se trabaja normalmente con la talla de adulto.

¿Aula plana, en curva o escalonada: qué cambia en el mobiliario?

Cambia el sistema de fijación. En un aula plana se pueden usar mesas y sillas independientes, que permiten reorganizar la sala. En aulas en curva o escalonadas se recurre a sistemas en viga: el pupitre y los asientos se anclan a una estructura común fijada al suelo o al peldaño, que mantiene la alineación y deja libre el paso entre filas. La sección del aula, con su pendiente y la altura de los peldaños, es el dato que decide la solución.

¿Qué superficie de escritura necesita hoy un estudiante?

La suficiente para un portátil abierto y un cuaderno al lado, que es como se trabaja hoy en la mayoría de las aulas. Conviene comprobar la profundidad útil del pupitre o de la pala, no solo su medida total, y decidir desde el principio si hacen falta tomas de corriente o puertos USB integrados: la electrificación se resuelve mejor en el proyecto que cuando el aula ya está montada. En aulas escalonadas, la toma suele ir integrada en la viga o bajo el tablero.

¿Cómo se valora la resistencia en un aula de uso intensivo?

Por tres aspectos: los ensayos de resistencia y estabilidad que el fabricante puede documentar, que en el ámbito escolar son los de la EN 1729-2; el comportamiento de los materiales frente a golpes y rayaduras; y la posibilidad de sustituir una pieza dañada sin cambiar el puesto entero. En un aula pública esta última es la que más pesa con los años, porque un asiento o una pala se reemplazan sin desmontar la fila si el fabricante mantiene los recambios.

Cómo plantear el mobiliario de un aula, del plano a los recambios

Cuatro pasos para equipar un aula universitaria, escolar o de formación partiendo del uso real y no del catálogo.

Definir capacidad y disposición
Empezamos por cuántos estudiantes debe acoger el aula y cómo se va a dar la clase: frontal, en grupos o mixta. De ahí sale la disposición, plana, en curva o escalonada, y con ella la elección entre mesas y sillas independientes o un sistema en viga fijado al suelo.
Dimensionar la superficie de trabajo
Se decide la profundidad útil del pupitre o de la pala en función de lo que se usa en clase, normalmente un portátil y un cuaderno. En este paso se define también la electrificación: cuántos puestos necesitan tomas de corriente y cómo se canalizan los cables sin invadir el paso entre filas.
Recoger los requisitos del centro
Se reúnen los requisitos que el mobiliario debe cumplir: tallas según EN 1729-1 en los colegios, seguridad y estabilidad según EN 1729-2 y lo que pida el pliego si la compra es pública. Pedimos al fabricante la documentación correspondiente por escrito para adjuntarla a la oferta.
Prever mantenimiento y recambios
Antes de cerrar la elección se comprueba qué piezas se pueden sustituir por separado, como asientos, palas y tableros, y durante cuánto tiempo el fabricante las mantiene disponibles. En un aula de uso intensivo esto determina el coste real a lo largo de los años más que el precio inicial.