Un pedido internacional se estropea casi siempre por la misma causa: nadie dejó claro quién asumía qué. Esta página reparte el trabajo por adelantado. En cada una de las cinco etapas está escrito qué aprueba usted y qué asumimos nosotros — y también qué puede torcerse ahí y quién lo endereza, porque callarlo no lo hace menos probable.
Su parte, en realidad, es corta y está toda al principio: describir el uso del espacio, aprobar el presupuesto, decidir los acabados. La nuestra es todo lo demás: perseguir a la fábrica, agrupar varios fabricantes en un solo envío, los documentos, y la reclamación si un bulto llega marcado. El distribuidor somos nosotros, desde las oficinas de San Benedetto del Tronto, en Italia: entre el taller y su obra hay una sola empresa, y ninguna fecha se llama promesa hasta que el fabricante la firma por escrito.
Debajo están las cinco etapas, del primer mensaje al último bulto en su sitio. Un consejo de lectura: no se detenga en lo que hacemos cuando todo fluye — eso lo prometen todos. Lea qué pasa cuando algo se atasca: ahí es donde se elige proveedor.