Escritorio de cristal

El cristal es el único material de esta página que no imita a nada: es exactamente lo que parece, y un escritorio de cristal hace de esa franqueza su argumento. Deja pasar la mirada, reparte la luz por la sala y consigue que un despacho de veinte metros parezca mayor — por eso es la elección natural donde la mesa se ve por los cuatro costados: el despacho del abogado, la consulta, la dirección que recibe en su propia mesa.

Las cuestiones de material se resuelven pronto: una mesa seria es de cristal templado, y la elección fina está entre el float clásico, con su canto verdoso, y el extraclaro, que permanece neutro incluso en el grosor. Pero el lugar donde se juzga un escritorio de cristal no es el sobre: es la unión, allí donde el cristal encuentra la estructura. Una fijación diseñada — no simplemente colocada — es el detalle que separa el proyecto del ensamblaje.

¿Y las huellas? Existen, como en toda superficie brillante — y desaparecen con un gesto. A cambio, el cristal no se mancha, no absorbe y no envejece. Aquí, todos los escritorios y mesas de cristal del catálogo, con tipo de vidrio y fijación declarados.